Terremoto en Colombia dejó 331 muertos y más de 466.000 afectados
Un mes después del sismo de magnitud 7,4, el Gobierno avanza en los planes de reconstrucción mientras persisten las críticas por el manejo de la emergencia.

Colombia enfrentó el pasado 10 de agosto una de las emergencias más graves de su historia reciente debido a un terremoto de magnitud 7,4, que dejó una amplia zona del país afectada. Un mes después, continúan los balances de daños, las controversias y los anuncios relacionados con la reconstrucción.
El sismo ocurrió apenas tres días después de que Abelardo De La Espriella asumiera la Presidencia de Colombia, convirtiéndose en una de las primeras grandes pruebas para su administración.
El origen del terremoto
El movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana del 10 de agosto, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 103 kilómetros.
Esta zona del Pacífico colombiano limita con Risaralda y Valle del Cauca, departamentos que estuvieron entre los más afectados por la intensidad de las ondas sísmicas.
El sismo más fuerte del siglo
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, se trata del terremoto más fuerte registrado en Colombia durante el siglo XXI y el tercero de mayor magnitud en la historia del país.
Tras el movimiento principal se registraron 297 réplicas, siendo la más fuerte de magnitud 4,8.
La emergencia recordó a los colombianos el terremoto que golpeó Armenia, Quindío, el 25 de enero de 1999. En aquella tragedia murieron 1.185 personas, más de 8.500 resultaron heridas y cerca de 36.000 viviendas quedaron destruidas o inhabitables.
Más de 466.000 personas afectadas
Un mes después del terremoto, la magnitud de la emergencia continúa en proceso de consolidación. Según el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el país registra 331 personas fallecidas, 4.505 heridas y 111 desaparecidas.
Además, 466.709 personas pertenecientes a 296.738 familias resultaron afectadas.
El terremoto provocó daños en 498 municipios de 16 departamentos. En total, 36.326 viviendas fueron destruidas, otras 202.002 sufrieron daños y 743 edificios colapsaron.
El Fondo Milagro y la reconstrucción
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno declaró la emergencia económica, social y ecológica y estimó inicialmente que la reconstrucción tendría un costo cercano a los 30 billones de pesos, equivalentes a unos 9.500 millones de dólares.
Para coordinar este proceso fue creado el denominado Fondo Milagro, cuya gerencia quedó a cargo del empresario Jaime Uribe.
La iniciativa tomará como referencia el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec), creado después del terremoto de Armenia de 1999 y considerado un referente de reconstrucción en el país.
Un 'Plan Marshall' para el Chocó
El presidente De La Espriella también anunció un 'Plan Marshall' para el Chocó, con el objetivo de reconstruir las zonas afectadas y, al mismo tiempo, enfrentar problemas históricos de desarrollo en el departamento.
El mandatario se reunió esta semana en Quibdó con empresarios y millonarios en una especie de cumbre de donantes, encuentro que terminó con la firma del plan.
La propuesta contempla cinco grandes ejes, entre ellos la participación de la inversión privada, la modernización de la infraestructura vial y portuaria, incentivos tributarios y el impulso del turismo sostenible.
Uno de cada tres colegios resultó afectado
El sector educativo también sufrió un fuerte impacto. De los aproximadamente 13.700 colegios que existen en Colombia, 4.313 registraron daños, según la UNGRD.
Esto significa que cerca de uno de cada tres establecimientos educativos del país sufrió algún tipo de afectación.
Ante las dificultades para reabrir algunos centros, varias instituciones recurrieron a las clases virtuales. Sin embargo, la medida generó cuestionamientos debido a que muchos estudiantes de zonas rurales no cuentan con dispositivos adecuados y enfrentan problemas de conectividad.
Las controversias por el manejo de la emergencia
La respuesta del Gobierno tampoco estuvo libre de críticas. El presidente Abelardo De La Espriella fue cuestionado después de lanzar balones con propaganda de su partido a un grupo de damnificados en Buenaventura.
También recibió críticas por, presuntamente, aplicar un filtro ideológico a las ofertas de ayuda, lo que habría dejado por fuera a algunos grupos de apoyo, entre ellos un reconocido equipo de rescatistas mexicanos.
Por su parte, el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, también fue objeto de cuestionamientos luego de ser fotografiado en una boda celebrada en un hotel de playa en Santa Marta, pocos días después del terremoto, mientras las autoridades todavía contabilizaban viviendas destruidas y afectadas.
